La Virgen

Santa María de Regla

La historia de la imagen de la Virgen de Regla es extraordinaria. Nos movemos a caballo entre la historia y la leyenda. Según la leyenda la imagen pertenece al oratorio privado de San Agustín y a su muerte (430 d.C.) la traen a España y por medio de una tempestad llega a las costas gaditanas hasta emplazarse en nuestra villa.

La historia es mucho más austera porque se trata de una talla transición del Románico al Gótico probablemente del siglo XII al XIII aunque algunos la retrasan al S. XIV

Según la leyenda, durante la dominación musulmana, la Virgen permanece escondida en un pozo. Pasados unos siglos, la misma Virgen se revela a un agustino de León que la rescata. El prodigio es que la vela votiva ha permanecido encendida y por ello la cara de la Virgen se ha oscurecido. Como buena madre, ella ha protegido a su hijo y por eso el niño mantiene su color original.

La historia, por otra parte, revela que la Virgen es morena desde su origen al estilo de algunas de las imágenes de las vírgenes de la época. En el siglo XVI la ponen en una envoltura de plata para evitar excesos de los fieles que astillaban la talla para hacer reliquias. Poco después de esta fecha la imagen se muestra vestida como en la actualidad.