El Santuario

Santa María de Regla

Descripción

Se trata de un templo neogótico de principios del S.XX. Las obras estuvieron dirigidas por un hermano de la comunidad, Fray José Rodríguez. En su construcción quisieron que la torre fuera tan alta como el faro de Chipiona, pero al llegar a la altura actual murieron cuatro obreros por accidente, y desistieron de su empeño. El templo es bendecido el 18 de Enero de 1906 por el Arzobispo hispalense, el beato Cardenal Espínola, que fallecería en Sevilla pocos días después. Posteriormente sería consagrado por el Obispo de Tánger Monseñor Aldegunde.

El templo consta de tres naves, con altares laterales, un presbiterio despejado con el camarín de la Virgen y retablo neogótico. Se une a la estructura del templo una capilla sacramental y una amplia sacristía que conecta el camarín con el claustro. Las naves laterales están adornadas con distintos retablos e imágenes muy veneradas por los devotos. Sobresalen por su importancia devocional el Cristo del Amor, el Nazareno y el Cristo de la Humildad y Paciencia.

Se conjuga la sencillez franciscana del lugar con la belleza de las vidrieras instaladas en torno al año 1954, en el que se corona canónicamente la imagen de la Virgen y se enriquece de manera grandiosa el edificio, los altares y el resto de los enseres.

El santuario tiene un amplio coro y órgano que se utiliza en el culto habitualmente. Es reflejo de una tradición musical muy presente en la vida franciscana y particularmente de esta comunidad. El sonido de las campanas del santuario acompaña a los vecinos y visitantes de Chipiona y forma parte de su vida cotidiana desde su construcción.