Cuando junio toca su ocaso. Curso de Verano en Chipiona

Cuando junio toca su ocaso, los frailes de la Inmaculada, como las oscuras golondrinas bequerianas, vuelven a Chipiona. Y a pesar de que la mayoría estamos en edad de procurar no olvidar lo que sabemos, más que de aprender cosas nuevas, la respuesta a la convocatoria del EFP (Equipo de Formación Permanente) ha sido muy buena, 37 frailes procedentes de los cuatro puntos cardinales de la Provincia, con muchas ganas de escuchar, recordar y “reavivar la relación con Dios”.

Con claro y sencillo verbo y método tomista Fr. Francisco José Rodríguez Fassio, O.P, ha dibujado el cambio y crisis de época que nos ha tocado vivir, nos ha introduciendo en la honduras de la Comunidad Trinitaria, para volver a remontar el vuelo y aterrizar en el modo de relacionarnos y aceptarnos, como soy y como es el otro, y siempre aderezado con un toque de saber ser “anciano” y no viejo, maestro espiritual-cristiano y no religioso sin Dios.

En un clima amable, afectuoso… fraterno, han transcurrido estos cinco días en Chipiona, con las tres clases diarias, paseos por la playa, baños saludables, vinillo acompañado con su sardina, divertidas veladas nocturnas.

Y nuestro hermano José Mª. Roncero, que cual pregonero en plaza de pueblo, dando avisos, recomendaciones, pregonando objetos perdidos…siempre a toque de campana, al servicio todos y pendiente del más mínimo detalle, ha hecho un buen trabajo, un sobresaliente para él. Ahora esperamos que también él sea benévolo y nos ponga una buena en la nota en la evaluación final que nos ha puesto.

Que lo aprendido y el clima vivido estos días lo llevemos a nuestras fraternidades y lo mantengamos todo el año.

En alabanza de Cristo y del pobrecillo Francisco. Amén.